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Buenos dias, ya esta todo, todo listo. Hasta el ultimo detalle esta terminado en la consulta de Pinto. Me hace mucha ilusion, y para compartirla, este mes de Septiembre la primera entrevista sera gratuita. Asi podeis venir a conocer el centro, consultar dudas, plantear vuestra situacion...Podeis conocer qué soluciones puede daros la Psicologia y el Coaching a aquellas cosas que querais mejorar, cambiar o dejar a un lado. Para que nadie tenga que esperar, hay que hacer reserva a traves del 659 555 912 o en el mail consultas@avivirtambienseaprende.com. Si quereis aprovecharlo, esta a vuestra disposición, será un placer recibiros. Que tengais un buen día!!

NO ME DA TIEMPO A NADA!!!. COMO MEJORAR LA GESTIÓN DEL TIEMPO
Uno de los factores que más determina nuestra actuación diaria y nuestras relaciones, es el tiempo disponible. Hace pocos días una amiga comentaba la necesidad de tener trucos para optimizar este preciado recurso. Este texto tiene el objetivo de ayudar en esta difícil tarea. Espero que os pueda ayudar, os llevará unos minutos, pero será una inversión que creo que merecerá la pena.

1. El tiempo es oro, podemos dedicarlo a multitud de cosas pero es importante elegir de forma consciente a qué lo dedicamos. Podemos perderlo, o no hacer nada, cuando decidimos que así sea porque necesitamos desconectar y darnos ese capricho. Ese tiempo puede permitirnos conectar con nosotros, escuchar nuestro cuerpo y simplemente respirar. Es una decisión consciente con un objetivo.
2. Prioriza según la importancia del asunto. En la siguiente imagen aparecen los factores que pueden ayudarte a tomar la decisión. Pregúntate si es importante y si es urgente, en base a estas respuestas podrás saber cuál es la conducta más adecuada para cada caso. En el dibujo inferior se muestra la distribución ideal de los tiempos según el tipo de tarea.

3. Ajusta tus expectativas, la sociedad nos pide hacer muchas cosas, hacerlas bien y hacerlas ya. La exigencia y la competitividad son muy altas y corremos el riesgo de trasladar esto a nuestra vida individual. Muchas de ellas carecen de sentido, fíltralas.
3. ¿Qué quieres tu? Esta es una pregunta poderosa, porque permite situar el foco en los valores que tengo y las cosas que quiero para mi vida. ¿Cuántas cosas tienen que ver contigo?
¿Cuales de esas tareas o prioridades están en consonancia con la vida que quieres vivir? Tienes el poder de decidir cómo quieres vivir tu vida, úsalo.

4. Planifícate, una de las mayores pérdidas de tiempo es la falta de organización. Que tarea tienes que hacer hoy de forma imprescindible. Pueden ser dos o tres (máximo tres si quieres cumplirlas), esas serán tu objetivo del día.
5. Gestiona las interrupciones. El móvil, y las redes sociales son un gran aspirador de tiempo y atención actualmente. Cuantas veces entras, que tipo de intromisiones tienes, como las gestionas... Hazte estas preguntas para ayudarte a conocer este factor. Actualmente casi todos los teléfonos tienen un menú para tratar los avisos y el acceso, úsalos, ganaras mucho tiempo. La mayoría de las cosas que pasan en la realidad virtual no son relevantes para tu vida real.
6. Recuerda que el tiempo no es lo único que se pierde. La energía es algo muy implicado en esto, y por tanto la gestión que hagas de este, afectará a tus emociones y pensamientos sobre ti mismo. Cuídalos, también son recursos valiosos.
7. Relativiza, y aprende. Cada día puedes mejorar la gestión de este recurso y aprender a aceptar que NO PUEDES HACERLO TODO… y tengo una maravillosa noticia…NO PASA NADA 

Avivirtambienseaprende.com

Las dietas y sus errores. Los motivos del Coaching Nutricional

Los motivos para seguir un programa  de Coaching Nutricional

Si quiere bajar peso, no se ponga a régimen. La comida, como la vida, es para disfrutarla, así que si sospecha que le sobran kilos, se ve obeso o simplemente quiere estar más sano, no se vuelva loco, «use su sentido común». Ese es todo el secreto. «Poner a la gente a dieta ha sido un error. A la larga, se ha demostrado que no sirve para nada». Lo dice Javier Aranceta, a quien la Real Academia de Gastronomía acaba de reconocer con el premio Gregorio Marañón al mejor científico en el campo de la alimentación.
«Los profesionales del sector nos hemos dado cuenta de que ha sido un fracaso intentar poner a la población a dieta. De lo que se trata, y ese debe ser el objetivo de cada uno de nosotros es de introducir en nuestra actividad diaria ajustes que nos permitan una alimentación más saludable y una vida más sana».
La primera medida que, según Aranceta, propone la comunidad científica para lograr el doble objetivo de bajar de peso y vivir de manera saludable es «moverse más». No hace falta machacarse en el gimnasio, ni intentar ser el mejor en el deporte que nunca se practicó, menos aún después de toda una vida de sedentarismo. «Es mucho más sencillo». Hay que hacer una hora diaria de ejercicio con actividades tan cotidianas -y sin embargo 'en vías de extinción'- como pasear, bajarse del metro o el autobús en la parada anterior, subir escaleras y vivir sin mando a distancia, levantándose del sofá cada vez que se quiere cambiar el canal.
Un control mínimo en la ingesta diaria de calorías permite, por otra parte, obtener grandes progresos a medio y largo plazo, «que es de lo que se trata». El objetivo no es dejar de comer carne roja para siempre ni rechazar un postre dulce en la comida del domingo. Lo que se busca es mantener una dieta más rica en pescado, frutas y verduras; y comer al estilo de la comida tradicional. Es decir, yendo al mercado, eligiendo productos de temporada, más frescos y baratos, y cocinando en casa, lo que permite un mejor control sobre las grasas ingeridas y evita el consumo de comida precocinada. «No pasa nada porque te pases un día; lo malo es hacerlo media vida».
Un mayor movimiento físico y un control de la alimentación pueden suponer la pérdida de 200 kilocalorías, 100 que se ingieren de menos y otras tantas que se gastan. Al final del año, «sin grandes esfuerzos», se pueden haber perdido 5 o 6 kilos. «Así, el organismo se va adaptando paulatinamente a una rutina de forma muy suave, que es lo que funciona. Someterse a una dieta restrictiva tiene el problema de bajar peso porque pierdes líquidos y algo de músculo, pero no grasa. En cuanto la abandonas, ganas más kilos que los que habías perdido. Tenemos catalogadas hasta 200 dietas milagro. Solo sirven para engordar la cuenta de quien las prescribe».
Una alimentación saludable se ha convertido en muchos hogares en una meta inalcanzable por la crisis. La limitación de los ingresos familiares y la carestía de los productos más sanos la están haciendo una meta inalcanzable. Muchas veces, es más barato el menú familiar de un restaurante de comida rápida que la fruta de un día en una casa de cuatro miembros.
Los colegios, según los trabajos del equipo de Aranceta, también han reducido sus fondos y se traduce en una peor calidad de los menús que sirven.
Fuente: Javier Aranceta Laverdad.es




A qué te ayuda el Coaching Nutricional

Obesidad y depresión
La depresión y la obesidad tienden a ir de la mano, informaron las autoridades sanitarias de EE. UU. La combinación era tan habitual que el 43 por ciento de los adultos con depresión también eran obesos, según el informe. La asociación fue incluso más prevalente para las personas que toman antidepresivos: el 55 por ciento de estos pacientes también eran obesos.
La autora del reporte, Laura Pratt, epidemióloga del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de EE. UU., no pudo explicar por qué o de qué modo la obesidad y la depresión aparecen relacionadas tan a menudo.
"Solamente estamos describiendo la relación, pero no tenemos todavía ningún dato que nos permita responder al porqué", dijo.
Los investigadores sí saben que a medida que aumenta la gravedad de la depresión, también aumentan las probabilidades de ser obeso, dijo Pratt. Sin embargo, el estudio no probó que hubiera causalidad.
Además, el sexo y la raza influían en la conexión entre la obesidad y la depresión. Según el informe, las mujeres que sufrían de depresión tenían más probabilidades de ser obesas que las mujeres que no estaban deprimidas, independientemente del grupo de edad.
Además, un número mayor de mujeres blancas que sufrían de depresión eran obesas que las mujeres blancas con un peso normal. Esta relación no se observó en las mujeres negras ni en las de origen mexicano, hallaron los investigadores.
Tony Tang, profesor adjunto en el departamento de psicología de la Universidad de Pensilvania, ofreció algunas teorías sobre la conexión.
"Tanto la depresión como la obesidad tienen un impacto en muchos aspectos de la vida, y su relación es naturalmente compleja. Algunas de las conexiones son obvias: La obesidad puede provocar una autoestima baja, el aislamiento social y problemas de salud estresantes. Todas estas cosas pueden provocar una depresión. La depresión puede llevar a algunos pacientes a darse atracones de comida y a volverse obesos", dijo.
La relación es bidireccional, indicó Tang. "Muchos aspectos del estilo de vida moderno pueden provocar tanto depresión como obesidad", dijo.
Por ejemplo, muchas personas pasan horas viendo la televisión en casa a solas, jugando videojuegos, mirando porno en internet o conduciendo para ir al trabajo, actividades en las que no se queman calorías. Estas actividades también aíslan a las personas, dijo Tang.
"El aislamiento social es el factor de riesgo más importante de depresión, porque el respaldo social puede proteger a las personas de otros factores de riesgo de depresión dañinos", indicó.
Otro vínculo habitual podría ser la dieta, señaló Tang. Comer en exceso y los hábitos alimentarios malsanos pueden aumentar las probabilidades de depresión y obesidad, dijo.
Los medicamentos para la depresión podrían jugar un papel, dijo Tang. "Se sabe que unos pocos antidepresivos populares, como Paxil, provocan aumentos en el peso. Wellbutrin, un tipo distinto de antidepresivo, podría ayudar en la pérdida de peso", dijo.
Simon Rego, director de entrenamiento en psicología del Centro Médico Montefiore y del Colegio de Medicina Albert Einstein en la ciudad de Nueva York, afirmó que la psicoterapia puede resultar útil.
"En concreto, la terapia conductual, que normalmente enfatiza la activación conductual, podría ser particularmente útil aquí, ya que un componente de la terapia está diseñado para afrontar la inercia al hacer que los pacientes empiecen a programar y a aumentar poco a poco su nivel de actividad, lo que en teoría llevaría a un aumento de sus probabilidades tanto de mejorar su estado de ánimo como de perder peso", señaló Rego.
Tang añadió que "llevar un estilo de vida más sano, comer alimentos saludables, beber solamente con moderación, pasar menos tiempo delante de la televisión y en internet, y pasar más tiempo haciendo ejercicio puede ayudar a evitar tanto la depresión como la obesidad".

Fuente: HealthDay