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VENTAJAS DEL SERVICIO ONLINE

La asistencia psicológica a través de internet es adecuada para personas que quieran mejorar su vida, sientan que hay algo que quieren cambiar, se encuentran en un momento de sufrimiento que quieren gestionar, o solucionar o que tengan problemas de relación con su entorno.

La terapia Online se realiza a través de Skype, que es el medio que, a través de nuestra experiencia, es el más eficaz. En algún caso, se pueden utilizar otros medios diferentes por elección del paciente y de acuerdo con el terapeuta, siempre que garanticen la efectividad del proceso. El psicólogo por internet puede realizar la terapia siempre que haya valorado previamente el caso.

Las nuevas tecnologías nos permiten una serie de ventajas:

·No requiere esperas, ya que la cita es concertada y respeta perfectamente los tiempos gracias a ello.

·La intimidad es máxima, ya que el terapeuta sigue el mismo procedimiento que en sesión normal, pero el paciente no coincide con otros pacientes en ningún momento.


·Permite una comunicación flexible desde cualquier parte del mundo, dinámica y con un horario adaptado a las necesidades del paciente. Es una terapia sin fronteras.

·Facilita la ayuda a las personas con fobias o incapacidad emocional para salir de casa, utilizar la vía publica o desplazarse de manera independiente y eficaz

·Es muy resolutiva para personas con horarios complicados e inflexibles.

·Mejora el estado de aquellos con una diversidad o inmovilidad que les impide a acudir físicamente a una consulta.

·El psicólogo online permite a los pacientes disfrutar de la comodidad y ahorro de recursos que aporta el servicio online.

·Es muy sencilla tecnológicamente. No requiere altos conocimientos. Puede usarse a través de PC, Tableta o teléfono.

·El pago tiene las medidas de seguridad de 
una transferencia online desde casa.

Avivirtambienseaprende.com
La mayoría de las personas han experimentado estrés en el trabajo en algún momento de su vida. En numerosas ocasiones, suele tratarse de situaciones estresantes puntuales que no constituyen mayor problema -por ejemplo, realizar una tarea bajo presión dentro de un plazo establecido-. Sin embargo, cuando los problemas persisten, el estrés puede cronificarse, comprometiendo seriamente el bienestar físico y emocional de la persona que lo sufre.

La APA (American Psychological Association-Asociación Americana de Psicología) identifica una serie de factores que suelen darse en el lugar de trabajo y que pueden desencadenar estrés laboral, tales como percibir un bajo salario, soportar cargas de trabajo excesivas, pocas oportunidades de crecimiento dentro de la empresa, trabajo poco estimulante, falta de claridad y demandas contradictorias o sensación de falta de control en las decisiones, entre otros.

A corto plazo, la vivencia de este tipo de circunstancias puede provocar malestar tanto físico como psicológico en el trabajador (dolor de cabeza, dolor de estómago, trastornos del sueño, irritabilidad, falta de concentración, etc.), pero cuando estas situaciones se prolongan en el tiempo, suelen acarrear consecuencias más graves para la salud, como ansiedad, depresión, insomnio, obesidad, aumento de la presión arterial y aparición de enfermedades cardiovasculares, debilitamiento del sistema inmunológico, etc.

Algunas personas suelen utilizar métodos poco saludables para lidiar con el estrés (fumar, beber alcohol, tomar medicación, comer en exceso o poco, etc.), que, en lugar de eliminar el problema no hacen sino agravarlo.

En Europa, los datos señalan al estrés como el segundo problema de salud más reportado en este ámbito –percibido como algo habitual por el 51% de los trabajadores europeos-, que, junto con otros riesgos psicosociales, es el responsable de más de la mitad de los días de trabajo perdidos por discapacidad.

La APA propone una serie de recomendaciones para enfrentarse al estrés laboral:

Identifique sus estresores: Durante una o dos semanas, haga un registro diario sobre las situaciones estresantes que se han dado y cómo ha respondido usted a ellas. Anote toda la información posible (¿Dónde sucedió? ¿Quiénes estaban presentes? ¿Cómo reaccionaron?, etc.), así como todos sus pensamientos y sentimientos. Esta técnica puede ayudarle a identificar patrones de estrés y factores desencadenantes.

Desarrolle respuestas saludables: Hay diversos métodos saludables que se pueden llevar a cabo para combatir el estrés: realizar ejercicio (cualquier tipo de actividad física resulta beneficiosa), reservar un tiempo para disfrutar de sus aficiones o actividades favoritas (leer, pasear, ir a un concierto, etc.), construir hábitos de sueño saludables (dormir las horas suficientes, evitar el consumo de cafeína por la tarde o noche, reducir al mínimo las actividades estimulantes -como usar el ordenador o ver la televisión- antes de acostarse), etc.

Establezca límites: En la actualidad, con el surgimiento de las nuevas tecnologías es posible trabajar desde cualquier lugar y estar disponible las 24 horas del día, lo que está provocando que se difuminen los límites entre la vida profesional y personal. Instaure una línea clara en su trabajo, por ejemplo, tratando de no consultar el correo electrónico de la empresa desde casa a partir de cierta hora, o evitando contestar al teléfono por asuntos de trabajo durante la cena; de este modo, puede reducir el potencial de conflicto entre la vida laboral y el estrés.

Tómese un tiempo para “recargarse”: Para evitar los efectos negativos del estrés crónico y el agotamiento, todos necesitamos un tiempo para reponernos y volver a nuestro nivel de funcionamiento antes del episodio estresante. Este proceso de recuperación requiere “desconectar” del trabajo, tomando pequeños recesos para descansar de acuerdo con sus necesidades y preferencias. Si dispone de vacaciones o días libres, no deje que se pierdan: siempre que sea posible, tómese un tiempo libre para relajarse y descansar, de modo que pueda regresar al trabajo sintiéndose revitalizado y listo para rendir al máximo.

Aprenda a relajarse: Técnicas como la meditación, el mindfulness o los ejercicios de respiración profunda, pueden ayudar a combatir el estrés. Evite realizar varias tareas a la vez y trate de centrarse en una sola actividad, evitando distracciones. Esta tarea tan sencilla puede entrenarse y aplicarse en muchos aspectos de su vida diaria.

Hable con su supervisor: Numerosos estudios señalan que los empleados saludables suelen ser más productivos. Este hecho, debería incentivar a los empleadores para crear un buen clima laboral que promueva el bienestar de sus trabajadores. Trate de hablar con su supervisor con el fin de elaborar un plan eficaz para gestionar los factores estresantes que ha identificado. Dicho plan debería diseñarse de acuerdo con las necesidades individuales del empleado, incluyendo algunos de los siguientes aspectos: clarificar sus tareas en la empresa, enriquecer su trabajo incluyendo tareas motivadoras, realizar cambios en el entorno laboral, enseñar habilidades para mejorar la gestión del tiempo, identificar recursos de bienestar de la empresa, etc.

Busque apoyo: Contar con la ayuda de amigos de confianza y miembros de la familia puede mejorar su capacidad para manejar el estrés. Averigüe si su empresa dispone de recursos para controlar el estrés a través de un Programa de Asistencia al Empleado (PAE), una herramienta útil para prevenir el estrés y desarrollar habilidades personales entre los trabajadores, que incluye información on-line, asesoramiento y, en casos necesarios, derivación a profesionales de la salud mental.

Si bien las pautas anteriores pueden ser eficaces, la APA recomienda acudir a un profesional de la Psicología en casos en los que la persona siga sintiéndose abrumada por el estrés laboral, recordando que los psicólogos son profesionales capacitados para ayudar a manejar mejor el estrés y a adquirir hábitos de comportamiento más saludables.

Fuente: APA
Avivirtambienseaprende.com
PSICOLOGÍA Y COACHING PARA SUPERAR LA SELECTIVIDAD
La selectividad es una de las pruebas más duras e intensas a las que un estudiante se tiene que enfrentar a lo largo de su vida. Normalmente por la madurez que exige y la falta de aprendizaje y entrenamiento de las habilidades implicadas en la gestión emocional,  supone un gran reto. En algunos casos, este tiene consecuencias nefastas a nivel personal y formativo, llegando a impedir la presentación a la prueba o el fracaso en esta. Tras mis años de experiencia en formación y clínica, se que estos resultados se pueden evitar, optimizando incluso los rendimientos en esta.
Hay que tener en cuenta que la prueba supone un 40% de la nota para la elección del futuro profesional del alumno. Esta realidad supone tanto para el alumno, como para su entorno (tanto padres como formadores) una situación tremendamente exigente y novedosa en el caso de las familias.
Tradicionalmente los recursos utilizados para su realización han sido la formación de refuerzo en asignaturas concretas, el abuso de sustancias (no siempre beneficiosas) y la puesta en marcha de conductas que agotan los recursos del alumno. Normalmente estas conductas no potencian las habilidades del joven que convierta dicha prueba en un proceso de crecimiento.
La Psicología y las técnicas del Coaching le permiten:
-          Sufrir menos síntomas y trastornos físicos
-          Crecer como persona
-          Aumentar el conocimiento sobre si mismo
-          Reforzar su autoestima 
-          Mejorar su independencia
-          Gestionar sus emociones
-          Optimizar sus recursos intelectuales
-          Prevenir el estrés
-          Planificar y dominar sus habilidades y recursos para el estudio
En definitiva, aprovechar la experiencia vital para aumentar sus competencias en el futuro educativo y personal que le espera.
Las familias como soporte básico del joven, no conocen la mejor manera de ayudar, nadie les ha enseñado las herramientas para afrontar esta situación y transmitir la fuerza y confianza que ellos ven en sus hijos. Los padres también padecen esta ansiedad, que se une a la frustración de no saber como auxiliar a una persona que en muchos casos parece indefenso y tremendamente inseguro.
La psicología como ciencia que se ocupa de las emociones, los pensamientos y las conductas permite acompañar y conseguir los objetivos que el joven se ha marcado. Si estás interesado en cómo conseguirlo a través de esta SOLUCIÓN, contáctanos en:
659 555 912

Te atenderemos en uno de nuestros centros, en Madrid o en la zona sur de la Comunidad.


#selectividad#preguntas#examen#ansiedad#padres#aprobar

Las dietas y sus errores. Los motivos del Coaching Nutricional

Los motivos para seguir un programa  de Coaching Nutricional

Si quiere bajar peso, no se ponga a régimen. La comida, como la vida, es para disfrutarla, así que si sospecha que le sobran kilos, se ve obeso o simplemente quiere estar más sano, no se vuelva loco, «use su sentido común». Ese es todo el secreto. «Poner a la gente a dieta ha sido un error. A la larga, se ha demostrado que no sirve para nada». Lo dice Javier Aranceta, a quien la Real Academia de Gastronomía acaba de reconocer con el premio Gregorio Marañón al mejor científico en el campo de la alimentación.
«Los profesionales del sector nos hemos dado cuenta de que ha sido un fracaso intentar poner a la población a dieta. De lo que se trata, y ese debe ser el objetivo de cada uno de nosotros es de introducir en nuestra actividad diaria ajustes que nos permitan una alimentación más saludable y una vida más sana».
La primera medida que, según Aranceta, propone la comunidad científica para lograr el doble objetivo de bajar de peso y vivir de manera saludable es «moverse más». No hace falta machacarse en el gimnasio, ni intentar ser el mejor en el deporte que nunca se practicó, menos aún después de toda una vida de sedentarismo. «Es mucho más sencillo». Hay que hacer una hora diaria de ejercicio con actividades tan cotidianas -y sin embargo 'en vías de extinción'- como pasear, bajarse del metro o el autobús en la parada anterior, subir escaleras y vivir sin mando a distancia, levantándose del sofá cada vez que se quiere cambiar el canal.
Un control mínimo en la ingesta diaria de calorías permite, por otra parte, obtener grandes progresos a medio y largo plazo, «que es de lo que se trata». El objetivo no es dejar de comer carne roja para siempre ni rechazar un postre dulce en la comida del domingo. Lo que se busca es mantener una dieta más rica en pescado, frutas y verduras; y comer al estilo de la comida tradicional. Es decir, yendo al mercado, eligiendo productos de temporada, más frescos y baratos, y cocinando en casa, lo que permite un mejor control sobre las grasas ingeridas y evita el consumo de comida precocinada. «No pasa nada porque te pases un día; lo malo es hacerlo media vida».
Un mayor movimiento físico y un control de la alimentación pueden suponer la pérdida de 200 kilocalorías, 100 que se ingieren de menos y otras tantas que se gastan. Al final del año, «sin grandes esfuerzos», se pueden haber perdido 5 o 6 kilos. «Así, el organismo se va adaptando paulatinamente a una rutina de forma muy suave, que es lo que funciona. Someterse a una dieta restrictiva tiene el problema de bajar peso porque pierdes líquidos y algo de músculo, pero no grasa. En cuanto la abandonas, ganas más kilos que los que habías perdido. Tenemos catalogadas hasta 200 dietas milagro. Solo sirven para engordar la cuenta de quien las prescribe».
Una alimentación saludable se ha convertido en muchos hogares en una meta inalcanzable por la crisis. La limitación de los ingresos familiares y la carestía de los productos más sanos la están haciendo una meta inalcanzable. Muchas veces, es más barato el menú familiar de un restaurante de comida rápida que la fruta de un día en una casa de cuatro miembros.
Los colegios, según los trabajos del equipo de Aranceta, también han reducido sus fondos y se traduce en una peor calidad de los menús que sirven.
Fuente: Javier Aranceta Laverdad.es




La obesidad y su relacion con la alimentación y el ejercicio

Para conseguir los cambios tenemos que aprender a encontrar nuestros motivos. El coaching nutricional permite encontrar el motivo y el camino para conseguirlo. Es necesario conocer como afectan las variables en los resultados. En este articulo se habla de la obesidad, el ejercicio y la relación
 entre ambas. 

La obesidad, en la mayoría de las situaciones se produce por un pequeño y continuado balance positivo de energía almacenada en nuestro organismo en forma de grasa, que excede a la energía consumida, según el análisis científico “Sedentarismo, vida activa y deporte: impacto sobre la salud y prevención de la obesidad”. Para contrarrestar este efecto debemos entender los hábitos alimentarios y la práctica de actividad física como dos conceptos inseparables que persiguen el mismo propósito: ayudarnos a mantener un estilo de vida saludable y un correcto balance energético.
Otras investigaciones han ahondado anteriormente en el papel del equilibrio energético en la lucha y prevención de la obesidad. Un estudio destacaba cómo la restricción alimentaria por sí sola no resulta eficaz a la hora de reducir el sobrepeso y la obesidad, debido a que la fisiología humana está preparada para un elevado nivel de ingesta y de gasto energético al mismo tiempo. Esta restricción unilateral produce la adaptación natural del organismo para mantener su peso, alterando la forma en que el cuerpo quema calorías. Los autores de este análisis aseguraron además que la restricción constante de alimentos es difícil de mantener a largo plazo y que «igualar la ingesta calórica con un alto gasto energético sería más factible para la mayoría de las personas que restringir la ingesta alimentaria para compensar un nivel bajo de consumo de energía».
Para el profesor James O. Hill, debemos cambiar el mensaje de «comer menos y moverse más» por «moverse más y comer mejor». Así, los factores que influyen en el desarrollo del sobrepeso y la obesidad no pueden ser analizados de forma aislada sino en su conjunto, y a través de un planteamiento amplio que centre los esfuerzos en la promoción de la actividad física y la reducción del consumo excesivo de calorías. A este respecto, todos los alimentos y bebidas tienen cabida en la dieta si mantenemos una alimentación variada, moderada y equilibrada. No obstante, todas las calorías cuentan, provengan del alimento o bebida que provengan.
Con respecto a la actividad física la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece unas recomendaciones que pasan por la práctica generalizada de al menos 150 minutos a la semana de actividad física de moderada a vigorosa para personas adultas, y de 60 minutos al día en niños y adolescentes.
Para Marcela González-Gross, Catedrática de la Universidad Politécnica de Madrid, «actualmente la totalidad de la comunidad científica considera el ejercicio físico como una de las herramientas de salud pública con mayor potencial para prevenir el sobrepeso y la obesidad, ya que contribuye al balance energético entre las calorías que ingerimos y las que gastamos».
A este respecto la experta señaló que diversos estudios han identificado cómo en los últimos 50 años la actividad física laboral se ha reducido en la media en unas 120 kcal/día. Un estudio reafirma el papel positivo de las bebidas light en la pérdida de peso
Los participantes del estudio se dividieron en diferentes grupos en los que se les permitía consumir bebidas light, como refrescos light, tés y aguas con sabor, y otro, un grupo de control, en que solo bebían agua. Con la excepción de las opciones de bebida, ambos grupos siguieron una dieta y un programa de ejercicio físico idénticos durante la duración del estudio. Además de perder un 44 por ciento más de peso que el grupo de control, el grupo de bebidas light también manifestó también una sensación de hambre significativamente inferior al grupo de control, mostró mejoras significativamente mayores en los niveles séricos de colesterol total y lipoproteína de baja densidad (LDL), el denominado colesterol «malo» y observó una reducción destacable de triglicéridos en sangre.

Tomado de ABC